martes, junio 18, 2024

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Reflexiones de un Bombero de Barcelona desde el 12/08/1966 hasta 01/01/2007

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APLICACIONES SEGÚN LA EXPANSIÓN DE LAS ESPUMAS

2.1.   ESPUMA DE BAJA EXPANSIÓN

La propiedad extintora de la espuma, consiste principalmente en su condición para flotar sobre la superficie del combustible liquido consiguiendo efectos de sofocación y de reducción de la temperatura. Al mantenerse sobre el liquido inflamado impide que los gases desprendidos de la superficie del combustible, tomen contacto con el oxigeno del aire

Dado su alto contenido en agua, la espuma enfría, absorbiendo el calor de la superficie del combustible y de las paredes metálicas adyacentes reduciendo la formación de gases.

Una buena espuma de baja expansión debe tener:

      Capa hermética a los vapores

      Excelente adherencia

      Gran capacidad de retención de agua

      Burbujas minúsculas y tenaces

      Elevada resistencia al calor

Las espumas en general son más estables cuando se generan con agua dulce o de mar a una temperatura de 12 a 27º C. El agua conteniendo contaminantes, tales como detergentes, residuos de petróleo o determinados inhibidores de la corrosión pueden afectar adversamente la calidad de la espuma.

2.1.1.   Aplicaciones

La espuma conseguida con las lanzas de baja expansión, ha demostrado en la práctica, es el medio más eficaz para controlar y extinguir los incendios de la mayor parte de los líquidos inflamables (Clase B). La espuma de baja expansión, también se puede emplear con éxito en incendios de la Clase A por su alto contenido en agua. Por ese mismo motivo no debe aplicarse espuma sobre elementos con tensión eléctrica por ser buena conductora de la misma.

Tampoco es recomendable su empleo sobre derrames de gases licuados como butadieno, propano  o cloruro de vinilo. En general no se debe utilizar en incendios de materiales que reaccionen con el agua, fuegos de la Clase D, carburo de calcio, etc.

2.1.2.  Densidad de Aplicación

El éxito del empleo de la espuma depende de la densidad a la que se aplica. Las densidades de aplicación se expresan indicando los litros de solución agua-concentrado (no de espuma expandida) que llegan a la superficie del combustible.

O sea: La densidad de aplicación es, los litros de solución por minuto (Caudal de la lanza) y por metro cuadrado.

La densidad de aplicación es un dato necesario para calcular el número de lanzas a utilizar según la extensión del liquido inflamado.

Las espumas de baja expansión utilizadas por el Servicio (Sintéticas de triple expansión, y polivalente) precisan que sean aplicadas con una densidad de 5 litros por minuto y metro cuadrado para incendios de derrames. Aumentando la densidad de aplicación, por encima del mínimo  recomendado, se reducirá el tiempo requerido para la extinción. Sin embargo si la densidad de aplicación es menor que dicho mínimo, el tiempo necesario para la extinción será mayor o, si la densidad de aplicación es demasiado baja, puede suceder que no sea posible controlar o extinguir el incendio.

Para calcular el número de lanzas mínimo que se necesitarán para combatir con éxito un derrame, se realizará la operación siguiente:

Superficie del derrame x densidad de Aplicación= a Caudal necesario

Obtenido el caudal se calcula el número de lanzas de 200 y 400 l/m. utilizadas por el Servicio hasta completar dicho caudal necesario.

Ejemplo:

Caudal necesario para extinguir un derrame de 7 x 8 mts.= 56 m2. de superficie.

56 m2 (superficie) x 5 litros/m2. minuto = 280 l/min. caudal necesario para extinguir un derrame de 56 m2 (~ – bandeja de Zona Franca) precisará que se le arroje un  caudal igual o superior a 280 l/min., lo que consigue una sola lanza de 400 l/m. o bien dos de 200 l/m.

Para un derrame de 10 x 10 metros= 100 m2 x 5 l/min. m2. = 500 l/m. se necesitarían dos lanzas una de 400 l/min, otra de 200 l/min, o tres de 200 l/min.

2.1.3.  Técnicas de Aplicación

Cuando se emplean lanzas de espuma de baja expansión, ha de tenerse especial cuidado al aplicar la espuma, tan suavemente como sea posible. Utilizando chorro directo éste debe aplicarse lateralmente contra una pared u otro objeto de forma que se acumule sin sumergirse en el líquido inflamado.

También se puede evitar el choque de impacto lanzando la espuma contra el suelo delante del fuego.

No se recomienda la variación continua del punto de aplicación puesto que la espuma no empezará a extinguir hasta que parte de ella sea destruida por el fuego en su primera misión refrigerante .

Como último recurso debe dirigirse chorro directo hacia el centro de un depósito de liquido o derrame. En estas condiciones el rendimiento de la espuma normal, será solamente la tercera parte o menos que cuando se aplica por los métodos recomendados. En estos casos las espumas fluoro proteínicas consiguen mejores resultados.

El empleo de agua ha de utilizarse en las zonas contiguas para refrigerar, evitando que caiga  sobre la espuma rompiendo la capa formada.

2.2. ESPUMA DE MEDIA EXPANSIÓN

2.2.1.  Aplicaciones

Estas espumas se recomiendan generalmente para zonas confinadas tales como sótanos, pozos de minas, barcos, alcantarillados, salas de máquinas y otros lugares donde la temperatura o dimensiones los hace inaccesibles.

La espuma de media expansión es de textura suave, teniendo una excelente fluidez para desplazarse alrededor y por encima de obstáculos, es significativa su utilidad para prevenir incendios en derrames de líquidos inflamables .

2.2.2. Rendimientos

Para las espumas de media expansión, los cálculos se pueden realizar de forma aproximada, partiendo de la densidad de aplicación. Siguiendo la misma sistemática explicada anteriormente para las espumas de baja expansión.

2.3.    ESPUMA DE ALTA EXPANSIÓN

2.3.1. Aplicaciones

Al igual que las espumas de expansión baja y media, la espuma de alta expansión controla el fuego por enfriamiento y sofocación, si bien su bajo contenido en agua 1:1000 (con un litro de agua y concentrado se producen 1.000 de espuma) hace que gran parte de ella sea destruida por el fuego en su avance de extinción.

Su principal aplicación, se encuentra en espacios confinados cerrados pero con ventilación que permita la salida de humo y gases calientes, al tiempo que entra la espuma generada.

El tiraje del incendio ha de estar al otro lado de donde se aplique la espuma de alta expansión, o ésta no podrá entrar.

Para obtener una protección adecuada, debe descargarse una cantidad suficiente de espuma y a una velocidad adecuada para llenar el local hasta una profundidad eficaz por encima del incendio antes que los daños sean irreversibles. La profundidad de la capa de espuma debe ser de aproximadamente 60 cm.

En la aplicación de espuma de alta expansión debe tenerse presente la desintegración de una parte de la espuma por: el calor del fuego, la contracción normal de la espuma, pérdidas y fugas que se produzcan por las ventanas y orificios y por efectos de la descarga de los rociadores donde existan.

En incendios al exterior tiene poca efectividad salvo en su expansión más baja 1:300.

2.3.2.   Rendimientos

Resulta difícil poder precisar el caudal de espuma de alta expansión necesario para poder controlar un incendio, dado que determinar los factores enumerados anteriormente puede resultar difícil de obtener durante una intervención y a ello debe añadirse la dificultad de recabar la información sobre el tipo de almacenamiento, tipo de material y su distribución en el recinto donde se debe de intervenir, así como estado de combustión del mismo cuando se inicia la extinción.

Aún a pesar de ello se expone a continuación la fórmula para el cálculo del caudal de espuma de alta expansión necesario para la protección de un volumen determinado, datos extraídos de la NFPA

R= (V/T). Cn.CL                      en que:

R=   Velocidad de descarga en metros cúbicos por minuto.

V=   Volumen del espacio que debe protegerse.

T=   Tiempo de descarga en minutos. Puede oscilar de 2 a 8 en función del tipo de  riesgo y construcción .

C =  Compensación por contracción normal de la espuma= 1.15

Cn=  Compensación por fugas. Está en función del tipo de local suele oscilar entre 1.0 y 1.2.

Esta fórmula permite dar una orientación sobre el caudal de espuma necesario a verter por minuto permitiendo discernir en una intervención si los medios disponibles son suficientes como para iniciar una inundación total con espuma de Alta Expansión. La fórmula expuesta anteriormente es válida para realizar cálculos de protección de locales conociendo las características de los mismos, productos y condiciones de almacenamiento, pero resulta sólo orientativa cuando el fuego se halla extendido a través del mismo.

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